10 Debilidades para una Entrevista de Trabajo

Aprende qué debilidades decir en una entrevista de trabajo en 2022. Todo lo que debes saber para que la entrevista laboral te beneficie y concluya de la mejor manera. ✓ Ejemplos de debilidades

Estás en plena entrevista laboral y tu interlocutor suelta de repente: ¿Cuál (o cuáles) es tu mayor debilidad? Sabes que debes responder algo rápido, inteligente y, como si fuera poco, no debes dejar que aquello afecte tu candidatura. Y, en efecto, así es. Veamos.

Aunque suene contradictorio, es recomendable que ante la situación anterior menciones debilidades relacionadas al empleo. Sí, tal cual, y esto por 2 razones:

  • La primera es que a los reclutadores les interesa la honestidad. Por más que lo disimulen, en la mayoría de los casos saben cuando el candidato omite información o derechamente miente.
  • La segunda razón es porque será necesario demostrar disposición a mejorar en cada aspecto aplicable al trabajo.

Pero debes ser muy cauteloso en este punto, ya que lo importante es que encuentres una debilidad que encaje con el empleo en cuestión y que, al mismo tiempo, no sea un motivo que afecte lo esencial del trabajo a realizar.

Entonces, siempre será conveniente mencionar debilidades vinculadas a cuestiones secundarias del empleo, pero cuidado, eso no significa que sean menos importantes.

Debilidades para decir en una entrevista de trabajo

A continuación, algunos ejemplos de las debilidades más habituales para responder en una entrevista de trabajo.

1. Soy impaciente

La impaciencia puede significar que eres una persona productiva que cumple con objetivos a corto plazo. Por otro lado, puede decir también que el acabado de tu trabajo no es lo suficientemente prolijo. Sin embargo, es en este punto donde convendría aclarar que, pese a tu impaciencia, estás siempre dispuesto a progresar para ser un excelente profesional.

Si estás postulando a un puesto de servicio al cliente y te consideras una persona impaciente, entonces quizás no sea el trabajo más adecuado para ti.

2. Me cuesta hablar en público

Ser tímido o introvertido no tiene por qué verse como algo negativo. Si estás postulando a un trabajo donde de manera periódica toque una reunión o auditoría para discutir o analizar ciertos aspectos del trabajo, es importante que demuestres tus deseos de superar la barrera del pánico.

Esta es una debilidad que guarda relación con varios tipos de trabajo y, a no ser que sea un puesto de animador, no lo suele afectar directamente.

3. No suelo manejar adecuadamente la frustración

Esta debilidad podría tratarse de un arma de doble filo si la respuesta no se dirige correctamente. Por un lado, puede significar que eres un buen profesional que da lo mejor de sí y, por otro, que eres una persona que no sabe gestionar sus emociones.

Y es aquí donde tienes que señalar que solo se debe a cuestiones prácticas relacionadas al empleo. De lo contrario, el reclutador podría ver que tienes una personalidad agresiva y eso arruinaría el proceso de postulación al instante.

4. Me falta de liderazgo

La falta de liderazgo puede deberse a múltiples factores. Puede que no cumplas con el perfil profesional o simplemente que tu puesto no requiera mayores dotes al respecto. Pero liderar va más allá de gestionar a un grupo de personas. Muchas veces tiene que ver con tomar decisiones o delegar tareas si corresponde.

Estos son aspectos netamente prácticos que, una vez comienzas a aplicar diariamente en el empleo, en menos tiempo de lo que piensas se transformará en toda una fortaleza.

5. No tengo experiencia suficiente

Esta es una de las debilidades cuya respuesta debe ser muy cuidadosa. ¿Qué clase de experiencia no tienes? Es importante que te lo preguntes a ti mismo. Por ningún motivo debes responder que no tienes experiencia en aspectos publicados en la vacante. Puedes decir, por ejemplo, que posees el manejo de ciertos programas o softwares, que no eres nivel experto, pero que así lo deseas.

El reclutador obtendrá una idea más completa de tu perfil y, en consecuencia, considerarte un buen elemento a futuro.

6. A veces dilato el trabajo

Hay muchas formas de decir que sufres de procrastinación. Esto los reclutadores lo saben muy bien y existen métodos acertados para acabar con este mal hábito.

Lo importante es que focalices por qué tardas en la entrega o por qué sueles perder el tiempo en cosas irrelevantes. Es probable que el incumplimiento se deba a una tarea que requiere gran esfuerzo mental y/o físico. En este sentido, convendrá decir que estás abierto para aprender a trabajar de una forma que ayude a la concentración.

7. Me cuesta ver errores en mi trabajo

La falta de autocrítica es una debilidad que no debe tomarse a la ligera. Esto porque muchas veces funciona como una suerte de comodín que oculta debilidades que podrían ser más beneficiosas para tu candidatura.

Si realmente te cuesta ver errores y ser crítico con tu trabajo, deberás expresarlo con humildad y con ánimos de acabar con esa manía, de lo contrario, el reclutador te verá como alguien arrogante y poco receptivo.

8. Multitarea…

O también multifacético, polifacético, multifuncional… cada quien llama de una manera distinta a la grandiosa capacidad de hacer muchas cosas a la vez. ¿Cuál es el problema de esto? Que al final no cumples con los plazos establecidos y tu mente es un verdadero nido de información que no te llevará a buen puerto.

Es importante que manifiestes tus ganas de ser organizado, gestionar el tiempo y concentrarte en las tareas que requieren prioridad.

9. “A veces soy demasiado sensible”

Muchos piensan que en el ámbito laboral se debe tener una actitud de hierro y esta es una visión que ha ido en franca decadencia. Sin embargo, es importante mantener un equilibrio entre la sensibilidad y la firmeza, sobre todo si el trabajo así lo requiere. El reclutador podría ver esto como una aptitud, ya que va ligada a la inteligencia emocional, que a su vez ocupa un lugar preponderante en la lista de aptitudes más demandadas por las empresas.

Ya sabes, si dices que eres sensible hasta el llanto podría ser un elemento en contra.

10. Me cuesta acatar órdenes

Te puede costar acatar órdenes porque eres olvidadizo, porque consideras que tienes una personalidad fuerte o tal vez porque simplemente no se te da la gana. Sea como sea, aquí es importante desarrollar la tolerancia y, en algunos casos, el trabajo bajo presión. Debes mostrar disposición a mejorar este aspecto porque los reclutadores siempre optarán por un candadito que comprenda la existencia de una estructura jerárquica en lo laboral.

Cómo responder cuándo el reclutador te pregunta acerca de tu debilidad

que debilidades decir en una entrevista de trabajo

No olvides que la idea principal es que le saques provecho a tus debilidades.

A continuación algunos ejemplos de cómo responder a esas debilidades en una entrevista de trabajo.

Ejemplo de debilidad por «falta de liderazgo»

ADECUADO

“Podría decir que mi debilidad más grande es que no soy demasiado eficiente liderando grupos. Me cuesta gestionar la asignación de tareas, pero al mismo tiempo sé que es algo que perfectamente se puede trabajar porque ser un buen líder va más allá de relegar tareas. Con el tiempo podría llegar a ser un gran líder dentro del departamento X, siempre pensando que primero debo estar comprometido y conocer en profundidad los valores de la empresa”.

INADECUADO

“Mi debilidad es que no soy un buen líder. Sé que para que el personal sea eficiente hay que aplicar una personalidad fuerte y yo no tengo esta cualidad. Me gustaría mejorarla, pero no sé cómo. Se me ocurre que podría tomar un curso de liderazgo o algo un poco antes de entrar a trabajar”.

Ejemplo de debilidad por «falta de experiencia»

ADECUADO

“Considero que mi debilidad más grande para este puesto de trabajo es que no tengo la experiencia suficiente respecto a la elaboración de organigramas. Estoy consciente que esto puede afectar la productividad del equipo, pero estoy dispuesto a perfeccionar mis habilidades de ofimática para dar lo mejor de mi”.

INADECUADO

“Mi debilidad es que no tengo experiencia en el programa informático X. Yo sé que es lo esencial que utilizan en la empresa, pero si me enseñan a utilizarlo desde el comienzo puedo aprender muy rápido. Se me da bastante bien captar las cosas a la primera”.

Ejemplo de debilidad «multitarea»

ADECUADO

“Mi mayor debilidad es que hago muchas cosas al mismo tiempo y me cuesta acabar una tarea en el tiempo estimado o acordado. Pero no es porque no lo sepa hacer bien, al contrario, a veces quiero abarcar tanto que termino haciendo las cosas contrarias a cómo debe ser. Estoy consciente que debo poner el foco en las tareas prioritarias y mejorar la concentración”.

INADECUADO

“La debilidad más grande, creo yo, es que siempre estoy haciendo muchas labores y tareas a la vez. No paro, soy una máquina en ese aspecto. Aunque sé que debo controlarme porque quizás el resultado final no sea el que busco”.

3 debilidades a evitar durante la entrevista laboral

Ahora pongámonos en una acera diferente. Resulta que finalmente te llaman para concertar una entrevista laboral: te preparas, escoges la vestimenta adecuada, pero al momento de la verdad las cosas se salen de banda y no resultan como lo habías imaginado.

A continuación te presentamos 3 debilidades que podrías sufrir durante una entrevista laboral y qué hacer para evitarlas.

1. Ansiedad

Para evitar la ansiedad es preciso que:

  • Te duermas el día anterior a una hora prudente.
  • No comas demasiado.
  • Hagas ejercicios de respiración si sientes nervios.

2. Desconocimiento

Estar perdido respecto a temas que deberías saber con antelación podría afectar tu candidatura. Lo más probable es que el reclutador se de cuenta de esto aunque lo disimule. Para evitar esto, debes:

  • Investiga sobre la empresa en cuestión.
  • Procura estudiar o repasar ciertos contenidos si no tienes seguridad respecto a conocimientos formales o técnicos que tengan relación con la vacante.
  • Repasa aspectos descritos en oferta de empleo y focalízate en ellos.

3. Presunción

Muchas veces ocurre que por querer impresionar al reclutador, se sufre de verborrea. No poner un freno a lo que dices y cómo lo dices podría resultar. Esto muchas veces es el resultado del mismo nerviosismo. Para evitar esto debes:

  • Ensayar frente a un espejo
  • Hablar de aspectos genéricos respecto a tus conocimientos.
  • Si el puesto de trabajo implica minuciosidad y detallismo, entonces  procura hablar tan solo de lo esencial, de aquello descrito en la oferta laboral.

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